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Descubre los rollitos de primavera que menos complicaciones dan. Puedes cocinarlos sin una gran preparación previa, sólo necesitas tener las láminas de arroz en casa y esperar a tener esas típicas sobras que no te llegan para un plato completo. Son la típica tapita que te deja con hambre, pero ahora les sacarás partido dándoles un toque asiático y te quitarás algún que otro antojo seguro. A mí me sobró arroz blanco y unas verduritas que había salteado con tomate, champiñones y setas. Lo mezclé todo y me puse manos a la obra.

Ingredientes
  • arroz blanco
  • verduritas salteadas
  • láminas de arroz
  • aceite para freir (de oliva en mi caso)

Tiempo de preparación: 30 minutos

Instrucciones paso a paso

Paso 1

Ponemos a remojo unas láminas de arroz. Yo las voy poniendo en un bol grande de dos en dos para que no se peguen. Cuando noto que están blanditas saco la primera y pongo otra a ablandar para que siempre haya dos en el bol.

Paso 2

Extendemos la lámina sobre un plato o superficie lisa. Y ahora toca rellenar el rollito. Te aconsejo que no lo llenes mucho para que sea más fácil de doblar y no se desborde. En mi vídeo de YouTube puedes ver la técnica. Doblas por delante, después los laterales y por último enrollas lo que queda.

Paso 3

Repetimos la operación de envolver el rollito. Yo siempre le pongo dos láminas por rollito porque así es más resistente y me ahorro sustos de que se rompa al freírlo. Además eso le dará un toque blandito en el interior mientras la parte de fuera quedará crujiente.

Paso 4

Cuando se te acaben las sobras o la paciencia, pon a calentar aceite en una sartén o cazo. Yo usé un wok porque así no gasté tanto aceite y conseguí tener mayor profundidad. Espera a que esté caliente el aceite y echa los rollitos de uno en uno. Recuerda echar en el aceite primero la parte que queda más cerca de ti para que al soltarlo no te salpique, en todo caso que salpique la pared pero tú estarás a salvo. Es importante que vayas echando el aceite caliente por encima para que se vayan haciendo la parte superior y los laterales, así el rollito no se quedará pegado a la espátula cuando le des la vuelta.

Paso 5

Una vez esté crujiente por los dos lados, ya lo puedes sacar. Si se quema, no estará rico, mejor que queden pálidos. No es la misma masa que se usa para los rollitos de primavera así que nunca quedarán del mismo color. Empapa el aceite sobrante en papel de cocina.

Cuando tengas todos los rollitos fritos ten cuidado, no te quemes al dar el primer mordisco. Por fuera pueden estar templaditos y seguir súper calientes por dentro. Si le quieres dar un toque más asiático, mójalos en salsa de soja sin gluten y verás qué delicia. Te parecerá que encargaste comida a un restaurante asiático. Además, como la masa de arroz no tiene sal, el toque de la soja le viene perfecto.

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